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domingo, 21 de marzo de 2010

Esclavo de la noche...


El dormir es un privilegio, tan simple y sencillo es mantenerte privado de la vida durante algunas horas, sin embargo, existe cierto tipo de personas, que no podemos, o que simplemente tenemos una batalla a muerte con la noche, y no podemos conciliar la muerte breve, y no podemos pegar los ojos, y la cama nos irrita, y la almohada nos desprecia, y el tiempo, otrora tiempo tan rápido, en la noche se muestra lento, tan sigiloso que es odioso ver su camino. El insomnio, odioso ser corruptor de almas.

ESCLAVO DE LA NOCHE

Noche, dime ¿Por qué entre tus brazos te places ahorcarme?
Mientras los demás pegan sus rostros en ti,
Y tú los suavizas brindándoles el don del sueño,

Perdidos mientras tu tiempo acaba.

Pero yo, como ave del infierno,
Emprendo vuelo sobre tus tierras,
Olvidándome del tiempo,

Sumergiéndome en tu ignota agonía.


Aun cuando mis ojos,
Cansados de no cerrarse,
Piden a gritos ser liberados de ti,
¡
Tu los abres aun mas!...

Con tus garras ponzoñosas,

Inyectas veneno dentro de ellos,
Y el dolor recorre mis venas…


Agónica sensación de muerte,

Sujetado por cadenas a tu voluntad,
Soñando despierto.

Dentro de tu largo reinado,

Vienen a mi, tristezas antiguas,
Y se propagan como viles bacterias,
Provocando irritable nostalgia.

Tu reloj de arena,
Modificado a tu conveniencia,
Avanza tan lento, tan tonto, tan poco,
Y yo, me hundo en la desesperación del hombre ahogado.

Mejor destino encontrare,
En el castigo eterno de Prometeo,
El cual sentía dolor real,

Mientras el fuego que me quema…
Es solo parte de este juego mental,
De este castigo del dios del sueño
,
De la maldición del desprotegido,
De aquel que se sueña enterrado vivo.


Tormenta de cuervos vengan a mí,
Devorarme sin piedad,
Pues he de preferir la muerte mas horrenda,

A una vida dedicada a velar la luna y las estrellas…


Pues para mí, estas han dejado de ser hermosas…
Cuando son vistas con ojos de insomnio,
Presa de tu juego,
Esclavo de la noche. ¡

Deja libre a este pobre ciervo, que ha visto tu periodo de vida

Desvanecerse como el humo en el viento,

Que noche tras noche comienza una nueva batalla,
Por adentrarse al mar del descanso,
Y solo ha encontrado cadenas de esclavitud, por favor déjame morir, Y si os pido demasiado, gran dios de la noche,
Entonces hacedme dormir, eternamente!

Víctor Yudiel Carmona Castillo.

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